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Algunos apuntes sobre la entrevista

Mariana Bernárdez

Algunos apuntes, algunos porque no abarcan la totalidad de la erudición, diría más que son recurrencias en el quehacer de quien entrevista; apuntes porque apuntan una intención, porque siempre se está a punto de algo, porque el pensamiento que se ofrece no es capaz de cerrar el círculo y sí de ejercer su capacidad discursiva, de cursar a través de los vericuetos y sentir que lo hablado puede asirse, y entonces salvar el sentido efímero de una palabra que se despliega en el aire.

Mucho se ha escrito sobre las cualidades de la entrevista, sobre la alternancia del emisor y del receptor en el proceso dialógico que lleva a una escenificación que evoca una puesta de teatro, sobre su estructura de consumo basada en la imagen reproducida a través de los medios masivos, es decir la entrevista sujeta al espectáculo, o sobre cómo la presentificación del diálogo por sí mismo trastoca el devenir lineal del tiempo: la enunciación se realiza en el presente aunque se repase en otras circunstancias.

Quizá lo que más atraiga de la entrevista como espacio de expresión es que permite un alto grado de experimentación, así no causa extrañeza la inserción de diversos géneros en su desarrollo, la charla es registro del testimonio a la poesía, de la confesión al ensayo, de la transparencia al relato, del cuento a la narración oral; lo indudable no es sólo el juego de una mayéutica implícita, sino el recoger lo vivido en su recreación, en el desliz de la memoria que abre el transcurrir temporal, en lo siempre actual de la reflexión en voz alta que ofrece al lector una visión del proceso de conformación del pensamiento.

Se habla para re-cordar, para precisar los hechos que nos habitan, para ordenar las imágenes o para con-fundirlas, para repasar lo escrito y romper la frontera entre quien escucha y se sabe dentro de la espiral de un pensamiento que se ofrenda para dar continuidad. La certeza que habita en esta acción de “lanzar preguntas” es por un lado trazar una congruencia entre lo que se es y lo que se ha hecho a través de la palabra como acontecimiento que nos arraiga al mundo y, por otro, abrir un proceso de comunicación intersubjetiva que nos lleve por el derrotero de la autognosis. Sin embargo se cuestiona su capacidad para producir información objetiva, comprobable, demostrable, incluso medible, ¿qué hace, no obstante, que sea instrumento de uso cotidiano para alcanzar, en lo posible, la verdad? Retomo a Sierra:

A través del diálogo y el arte de la mayéutica, Sócrates [...] inaugura el camino de la conversación como forma de acceso al conocimiento. La entrevista, por ello, se basa y se organiza como investigación en el hábito conversacional. En la entrevista, el intercambio verbal se caracteriza por su dialogicidad. Esto es, como demuestra Bajtín, la enunciación es de naturaleza interactiva, su atributo principal es el carácter de destinado, modulado por la presencia del destinatario. [...] La potencialidad del lenguaje en acto es la práctica fundante de toda comunicación humana.

La entrevista es una herramienta que ayuda al investigador en esta búsqueda de conocimiento y se valida en la capacidad que tengan los interlocutores para conversar y permitir que uno y otro intervengan en su vaivén; a veces los silencios no incomodan y a veces el entrevistado ha estado esperando a alguien que haga la pregunta precisa y se asiste a un monólogo. Hay en este sentido un entrecruce de libertad y destino, y por qué no decirlo, un cierto regusto de duelo y fatalidad que se manifiestan en un indiscutible temblor interno, pues no todo conocer arroja exactitud, y sí, conmoción.

Por último, señalar que la entrevista tiene un cariz de acompañante sigiloso, las conversaciones se repiten mentalmente durante días, arrojan sus entresijos, develan sus nudos y terminan por hacer morada; las primeras que realicé fueron hechas a trasluz de la práctica periodística, luego se tornaron medio de aprendizaje en el aula y finalmente, descubrí que era un ejercicio del asombro frente aquellos escritores que me han sido fundamentales para conformar una actitud vital; éstas últimas son las que doy a leer, no las presento en orden cronológico, porque a veces su hacerse no deviene puntual en su publicarse sino como aparecen en el suceder de mi memoria, por que los nudos se alijan al cejar el aturdimiento que produce el encuentro fallido de la verdad, y la razón se adviene en otras formas más dulces que redimen para reconocernos tan sólo humanos.

correo electrónico: mail@marianabernardez.com
Última actualización: el lunes, 20 de noviembre de 2017
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